El uso de detectives privados parece ser la solución para acabar con los robos en grandes almacenes en España.

El recurso a los detectives privados se produce tras indagaciones internas infructuosas. Los directores de seguridad, de acuerdo con la dirección de la compañía, son los que proponen la contratación de detectives privados para que se infiltren dentro de la empresa y su integración se realiza con el máximo secretismo y discreción, incluso entre los directivos.
Su misión principal es investigar un posible hecho ilícito que determine la existencia de robos en la compañía, ya sea de forma esporádica o por asociación ilícita de parte del personal empleado con ‘cómplices’ externos.
Para realizar este trabajo, que suele alargarse durante más de seis meses, el detective se apoya en la utilización de cámaras ocultas y la realización de seguimientos.
Las pruebas recopiladas por el detective privado para que la investigación sea considerada un éxito son aquellas que involucran directamente a los empleados que han cometido el robo.
Fuente: ECD
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