El Ayuntamiento de Agüimes (Gran Canaria), de casi 30.000 habitantes, ha recurrido a detectives privados para descubrir la identidad de los vecinos y foráneos que no cumplen con el deber cívico de recoger los excrementos de sus perros en la vía pública.
Los investigadores graban y fotografían a los infractores, e informan a la Corporación de dónde viven para que les lleguen las multas, que oscilan entre 30 y 3.001 euros, cuantía que se eleva según sea la falta a la normativa y las condiciones en las que se encuentra el animal, como la ausencia de bozal en la calle si se tratara de una raza peligrosa.

La medida se acompaña con campañas de concienciación y la colocación de bolsas para la recogida de las cacas de los perros, tanto en una avenida principal, como en el casco histórico y otras zonas del municipio. A pesar de los esfuerzos del Ayuntamiento, las quejas de los vecinos por la presencia de excrementos de perros no decrecen, razón por la que continúan recurriendo a la contratación de detectives.
Los investigadores privados han sido contratados en campañas de 15 días o un mes durante los tres últimos años. La última vez que actuaron, quince personas fueron multadas, bien por tener los perros sueltos, o dejar los excrementos en la vía pública.
Fuente: Público.es
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